Cómo conseguir los mejores resultados con una cafetera de bomba tradicional

Si tienes una cafetera de bomba tradicional en casa, te contamos algunos trucos para que puedas conseguir el café perfecto.

 

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Primer paso: el café

La base para preparar el mejor café es que la materia prima sea de calidad. Y si dispones de un molinillo de café mucho mejor, ya que puedes usar café en grano fresco y molerlo al momento. Recuerda guardar los granos de café en un recipiente hermético para que conserven sus propiedades durante más tiempo.

El tamaño del café molido es importante. Si éste es demasiado grueso el café fluirá demasiado rápido y el sabor será demasiado suave y quedará aguado; sin embargo, si es demasiado fino, puede salir demasiado espeso e incluso con sabor a quemado.

Segundo paso: preparación

Antes de hacer el café, utiliza el calienta tazas superior de la cafetera para que cojan temperatura, o si lo prefieres, puedes utilizar la boquilla con agua caliente. Precalienta el filtro y el soporte, colocándolo en la cafetera y purgándola.

Para añadir el café, rellena el cacito con café molido y prénsalo con el accesorio para crear una base compacta. Es importante prensarlo para que el café no quede flojo, pero cuidado… Si lo presiones demasiado puede salir con gusto a quemado.

Antes de colocar el soporte del filtro, limpia el borde de éste para evitar que haya escapes por acumulación de suciedad.

Tercer paso: la leche

Si te gustan los cappuccinos y caffe lattes, atento/a a estos consejos sobre la leche.

Se recomienda el uso de leche fresca, fría y semidesnatada, ya que contiene el porcentaje de grasa idóneo para que la espuma de leche tenga la consistencia óptima. Primero, tienes que purgar la boquilla del vapor para eliminar cualquier exceso de agua antes de crear la espuma.

Una vez estés creándola, y para saber si lo estás haciendo de la forma correcta, ten en cuenta el ruido que hace. Lo ideal es que el sonido sea parecido a un silbido.

La temperatura perfecta para la leche y la espuma es de 60ºC, te darás cuenta de que ya está caliente con el asa. Cuando esté lista, mueve la jarra un poco para que la leche y la espuma se mezclen. Y no tardes demasiado en verterla sobre el café, para que no se separen de nuevo. Es importante mantener el generador de espuma limpio para evitar efectos sobre el rendimiento y el sabor de la leche.

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